¿ES PELIGROSO?

En primer lugar, la electroestimulación se desarrolló y su eficacia se demostró en el ámbito médico, como lo atestiguan las numerosas publicaciones científicas existentes acerca de sus diferentes indicaciones. Sin embargo, durante muchos anos, las corrientes no poseían las mismas características que las permitidas por la tecnología actual, lo cual, por un lado, impedía su utilización debido a numerosas contraindicaciones y, por otro lado, limitaba sus resultados debido a la dificultad para alcanzar un umbral mínimo de eficacia. En la actualidad, las contraindicaciones son escasas (marcapasos, hernia abdominal o inguinal, epilepsia, abdomen de mujeres embarazadas) y la eficacia se ha mejorado de manera considerable gracias al efecto combinado del avance tecnológico significativo y de los progresos en el campo de la fisiología.

La calidad de los microimpulsos generados por los estimuladores Compex permite evitar la acumulación de electricidad en los tejidos y el riesgo de quemaduras resultante. De este modo, las aplicaciones de larga duración o incluso continuas, como en ocasiones ocurre en ciertos programas antidolor, no presentan ningún riesgo de sufrir quemaduras.

Tampoco se ha registrado nunca ningún efecto no deseado en quienes utilizan la electroestimulación de manera cotidiana desde hace muchos anos, como sucede en ciertas indicaciones médicas.

El conjunto de los estimuladores de la gama Compex, incluidos los usados por particulares, cumplen el conjunto denormas europeas e internacionales relativas a los dispositivos médicos y garantizan una utilización completamente segura.

Los progresos más espectaculares se han constatado en los casos en los que la electroestimulación está indicada para el desarrollo de las cualidades musculares y las tareas afines a la musculación. De hecho, frente a la potencia de las contracciones musculares inducidas por la estimulación, resulta legítimo analizar el riesgo potencial sobre las estructuras articulares o tendinosas así como sobre el músculo.

¿Y PARA MIS ARTICULACIONES?

La utilización básica de la electroestimulación consiste en el trabajo muscular (contracción) sin variación en la longitud de las fibras (contracción isométrica, no hay movimiento articular). Esto supone un trabajo estático, sin movimiento, en una posición intermedia en la que las presiones sobre las articulaciones se reducen a su valor mínimo. El trabajo mediante electroestimulación es particularmente “económico” para las articulaciones, sobre todo si se lo compara con ciertos ejercicios voluntarios que exigen realizar movimientos de gran amplitud articular y que se realizan con frecuencia a velocidad elevada, lo cual resulta muy limitante para las estructuras articulares.

¿PARA MIS TENDONES?

Los tendones son estructuras elásticas fibrosas colocadas a continuación de las fibras musculares que posibilitan un anclaje sólido de ciertos músculos sobre las estructuras óseas.
Al igual que el tejido muscular, los tendones se desarrollan como respuesta a los estímulos que reciben. Al estar colocados a continuación del músculo, la contracción muscular induce un estado de tensión que se propaga por los tendones. Sucede lo mismo cuando la contracción se provoca mediante estimulación. Resulta ilusorio pensar que la estimulación sólo permite el desarrollo del tejido muscular a expensas del tejido tendinoso, lo cual conllevaría a la larga un desequilibrio que podría resultar muy negativo para los tendones.

ELECTROESTIMULACION Y MUSCULOS

Si se utiliza de manera correcta, la electroestimulación provoca contracciones tanto más espectaculares en cuanto que se localizan en un único músculo o grupo muscular. Las personas motivadas y familiarizadas con esta técnica desarrollan hasta el 100% de su fuerza máxima únicamente mediante electroestimulación y sin ningún esfuerzo voluntario.
A pesar de esto, nunca se ha producido ninguna lesión muscular de tipo desgarro durante una sesión de electroestimulación, incluso en las personas que utilizan intensidades máximas. El motivo es que los desgarros musculares se producen en ocasiones por tensiones elevadas, pero sobre todo cuando las contracciones se realizan de manera brutal, como sucede en ocasiones en la práctica de determinadas actividades deportivas. En el caso de la electroestimulación, la contracción se produce de manera progresiva, con una duración de al menos el triple de la de una contracción en la cual existe riesgo de desgarro muscular.

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